EDICIÓN DEL LUNES 15 DE ENERO DE 2018

Sumario (n.° 62)

  • En portada: Evaluación intermedia de Horizonte 2020
  • Tabaco: estructura y tipos del impuesto especial
  • Jaspers: asistencia conjunta a los proyectos en las regiones europeas
  • Nuestra selección del DOUE (semana del 9 al 15 de enero de 2018)
  • Jurisprudencia TJUE : ciudadanía de la Unión; relaciones exteriores
  • Lectura: The Europeanisation of planning Law (Marta Lora-Tamayo Vallvé)

EN PORTADA: HORIZONTE 2020

 

La investigación y la innovación (I+i) son fundamentales para mantener no solo el modelo socioeconómico y los valores de Europa, sino también su competitividad a nivel mundial. Esta realidad se hace cada vez más evidente en un mundo que se transforma con celeridad y en el que nuestro éxito depende, ahora más que nunca, de generar conocimientos y transformarlos rápidamente en innovación, en lugar de explotar los recursos naturales o reducir los salarios. El crecimiento sostenible del futuro solo puede proceder de la inversión en I+i del presente.

Horizonte 2020, el Programa Marco de Investigación e Innovación de la UE (2014-2020), es un activo clave para tal fin. Su objetivo es impulsar el crecimiento económico y crear empleo combinando la investigación y la innovación (I+i), fomentando la excelencia científica y el liderazgo industrial, y atendiendo a los retos sociales.

En sintonía con las Directrices sobre la mejora de la legislación, los servicios de la Comisión llevaron a cabo una exhaustiva evaluación intermedia de los progresos del Programa en sus primeros tres años de ejecución. La consulta pública relativa a la evaluación intermedia suscitó una respuesta muy positiva de las partes interesadas: hubo más de 3 500 participantes y se prepararon más de 300 documentos de posición.

Se realizaron, además, otras tres evaluaciones intermedias, independientes entre sí, con respecto al Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT), las asociaciones público-públicas (A2P) establecidas en virtud del artículo 185  del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), y las asociaciones público-privadas (APP, en forma de empresas comunes) emprendidas en virtud del artículo 187 del TFUE. Distintos grupos de expertos independientes también llevaron a cabo una revisión intermedia de las nueve asociaciones público-privadas contractuales y una revisión de las acciones directas del Centro Común de Investigación.

La evaluación intermedia proporcionó la base empírica para el informe y las recomendaciones prospectivas del Grupo de Alto Nivel de expertos independientes sobre la maximización de la repercusión de los programas de I+i de la UE, presidido por Pascal Lamy (Grupo de Alto Nivel «Lamy»).

Perspectivas

Hasta la fecha, Horizonte 2020 ha sido un éxito europeo que aporta un valor añadido de la UE innegable. A juzgar por las observaciones positivas de la evaluación intermedia, la información facilitada por las partes interesadas y la petición que hace el Grupo de Alto Nivel «Lamy» de «una evolución, no una revolución», lo que se necesita no es reformar el programa marco, sino proseguir su perfeccionamiento y optimización.

La Comisión acoge con satisfacción las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel «Lamy» y las tendrá debidamente en cuenta a la hora de diseñar el próximo programa marco con el objetivo de fijar un nuevo nivel de ambición en pos del liderazgo mundial en materia de ciencia e innovación.

Invertir con más ambición

Se ha observado que la financiación de Horizonte 2020 es insuficiente: su creciente atractivo y el hecho de que siga manteniendo su pertinencia han dado lugar a un gran exceso de candidaturas (la tasa de éxito es de solo el 11,6 %, frente al 18,5 % en el 7PM). Se habrían necesitado 62 400 millones EUR más para poder financiar todas las propuestas que, tras una evaluación independiente, se consideraba que superaban el riguroso umbral de calidad. Este déficit de financiación representa un coste de oportunidad para el prometedor potencial de Europa en materia de I+i y constituye un despilfarro de recursos para los solicitantes (se calcula que han gastado 636 millones EUR al año en la preparación de propuestas).

En este sentido, en respuesta a la evaluación intermedia de Horizonte 2020, el Parlamento Europeo, con el respaldo del Comité de las Regiones, pide a la UE, entre otras cosas, que evite los recortes presupuestarios para Horizonte 2020 y que prevea una dotación de al menos 120 000 millones EUR para el programa sucesor. El CEEI pide que haya proporcionalidad entre el presupuesto y las ambiciones. De manera similar, en las Conclusiones del Consejo se hace hincapié en la necesidad de dar prioridad a la I+i en todas las políticas pertinentes de la UE, así como en la necesidad de prever una financiación significativa para el futuro programa.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» recomienda dar prioridad a la I+i y asignarle más recursos financieros en los presupuestos de la UE y de los Estados miembros. El Grupo indica que duplicar el presupuesto del programa posterior a 2020 es la mejor inversión que puede hacer la UE para poner su inversión en sintonía con la de sus principales competidores y sacar el máximo partido al potencial, ahora desaprovechado, de las propuestas de gran calidad que no llegan a recibir financiación (es decir, aspirar a financiar, como mínimo, el 30 % de las propuestas de máxima calidad).

La Comisión toma nota del llamamiento del Grupo de Alto Nivel y de otras instituciones de la UE para que, en vista de los puntos fuertes y del valor añadido de la UE que aporta el Programa actual, se invierta más en I+i a través del futuro programa marco. Ahora bien, para lograr el objetivo de inversión en I+i del 3 % del PIB de la UE, la financiación de la UE destinada a este ámbito debe ir acompañada de una financiación ambiciosa también a escala nacional y regional.

Proseguir la simplificación

Si bien Horizonte 2020 ha hecho unos avances significativos en materia de simplificación con respecto al 7PM, este es un proceso continuo que requiere mejoras constantes.

Las instituciones de la UE toman nota de los notables progresos realizados en cuanto a la simplificación y los acogen con agrado, pero hacen hincapié igualmente en la necesidad de seguir avanzando en este sentido. El CESE lo considera una forma de ampliar el círculo de solicitantes, mientras que el CEEI ve en la simplificación constante una manera de diseñar instrumentos y normas aún más sencillos para los usuarios.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» propone que la UE se convierta en la entidad financiadora de I+i más atractiva del mundo (#7 Proseguir la simplificación). Esto implica apostar decididamente por la repercusión frente al proceso, por ejemplo, reduciendo al mínimo la documentación, dotando a las convocatorias de una mayor flexibilidad (entre otros, con respecto a la elección de instrumentos y la estimación del coste) y, en cuanto a los consorcios de I+i, procurando adaptarse a las tendencias cambiantes y las nuevas oportunidades. El Grupo propone que se sopese la opción de reducir las obligaciones de presentación de información frente al hecho de contar con datos constantes y en tiempo real sobre la repercusión de los proyectos.

La Comisión sigue adelante con su esfuerzo de simplificación, entre otros, a través de las acciones piloto del último programa de trabajo de Horizonte 2020. En función de los resultados de estas acciones, la Comisión seguirá avanzando en la senda de la simplificación con el objetivo de contribuir a acelerar los ciclos de innovación y reducir la carga administrativa. Para ello, la Comisión estudiará las posibilidades de simplificar el actual sistema de reembolso de los costes reales, mejorar la aceptación de las prácticas contables habituales, incrementar el uso de la financiación de proyectos mediante cantidades a tanto alzado en función de la realización de las actividades y otras formas simplificadas de financiación, reducir la carga asociada a la preparación y presentación de propuestas, acortar el plazo para la concesión de subvenciones, y mejorar el intercambio de información con los participantes.

Respaldar la innovación puntera

Gracias en parte a los programas marco de la UE, Europa es una potencia mundial en materia de ciencia. Sin embargo, no está al mismo nivel en lo que a innovación se refiere. En la evaluación intermedia de Horizonte 2020 se ha identificado un cierto potencial para el apoyo a una innovación puntera y creadora de mercados, pero se ha concluido que tal apoyo se ha de reforzar considerablemente: por ejemplo, tan solo un número relativamente pequeño de las empresas que reciben subvenciones se beneficia de los instrumentos financieros de Horizonte 2020. Esto puede entorpecer la expansión europea e internacional de las empresas jóvenes e innovadoras.

El Parlamento Europeo recalca, asimismo, la importancia del apoyo a la innovación en general y a la innovación disruptiva y la expansión en concreto. Por su parte, en las Conclusiones del Consejo se pone énfasis en la importancia de brindar apoyo al conjunto de la cadena de valor de la innovación, en particular las tecnologías disruptivas de alto riesgo, mientras que el posible CEI futuro debería respaldar las innovaciones de vanguardia y la expansión de empresas innovadoras. También en los Dictámenes del Comité de las Regiones y del CEEI se recalcan estos aspectos.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» recomienda apoyar la innovación (por ejemplo, tecnológica, social o en cuanto a modelos empresariales) en todos los ámbitos políticos de la UE. Con ello se conseguirá, ante todo, un marco regulador común que fomentará el emprendimiento, la competitividad industrial de Europa en el mercado mundial y su liderazgo en la actual revolución industrial (#2 Establecer una auténtica política de innovación de la UE que cree futuros mercados). El Grupo Lamy propone promover e invertir en ideas innovadoras con un potencial de crecimiento rápido a través de un Consejo Europeo de Innovación (CEI) que esté facultado para invertir en emprendedores y empresas, con independencia del tamaño, el sector o la madurez, que presenten innovaciones arriesgadas con un potencial de crecimiento rápido en la encrucijada entre diferentes tecnologías y disciplinas. Asimismo, recomienda (#4 Diseñar el programa de I+i de la UE con el objetivo de lograr una mayor repercusión) que el CEI diseñe nuevos procedimientos de evaluación y selección de propuestas que permitan captar los proyectos de elevado riesgo y elevado rendimiento; que dote de mayor flexibilidad a la gestión de subvenciones (decisiones de suspensión o de continuación de los proyectos o de tipo «stop-go»), y que tolere el fracaso.

La Comisión reconoce la importancia creciente de la innovación creadora de mercados y analizará las formas de brindarle un mayor apoyo en el futuro tomando como base las intervenciones que se están llevando a cabo en la actualidad en los ámbitos del mercado único digital, la Unión de la Energía y la Unión de Mercados de Capitales. El nivel de capital de riesgo en Europa corresponde a una quinta parte del de los EE. UU. La nueva generación de empresas de las economías colaborativa y digital está surgiendo principalmente en los EE. UU. y Asia. La Comisión ya ha adoptado medidas orientadas a establecer una política industrial, digitalizar la industria de la UE y desarrollar la economía colaborativa.

El futuro programa marco, partiendo de los logros actuales en materia de apoyo a la innovación a través del Instrumento para pymes, los proyectos colaborativos y las asociaciones público-privadas, debe prestar apoyo con mayor rapidez y de manera más flexible. Asimismo, debe aprovechar la complementariedad de las subvenciones y los instrumentos financieros a fin de atraer a empresas innovadoras jóvenes y de rápido crecimiento y contribuir a su expansión europea e internacional, mejorar la penetración en el mercado de los resultados derivados de la I+i, y acelerar la difusión de la innovación. El objetivo ha de ser que Europa esté a la vanguardia de la innovación creadora de mercados. A tal efecto, en el último programa de trabajo de Horizonte 2020 se pone en marcha la primera fase piloto de un futuro Consejo Europeo de Innovación. La experiencia adquirida a lo largo de esta primera fase, unida al apoyo estratégico del recién creado Grupo de Alto Nivel de Innovadores, servirá de base para la posterior toma de decisiones sobre el pleno establecimiento del CEI.

Generar una repercusión mayor mediante la orientación hacia las misiones y la implicación de los ciudadanos

La evaluación intermedia apunta a la necesidad de generar una repercusión mayor y lograr acercarse más a los ciudadanos. Esto no solo es importante para mejorar la comunicación sobre el modo en que la I+i contribuye a hacer frente a los retos sociales y tecnológicos, sino que la participación de los ciudadanos, clientes y usuarios finales en la determinación de la agenda del programa (diseño conjunto) y su ejecución (creación conjunta) genera más innovación, ya que promueve la innovación impulsada por los usuarios y la demanda de soluciones innovadoras. Asimismo, con ello se dará respuesta a la oportunidad de adoptar en el futuro un enfoque más centrado en los resultados y orientado hacia las misiones. Los programas de trabajo de Horizonte 2020, al utilizar los ámbitos de interés como punto de partida, ya allanan el camino para la orientación hacia las misiones.

Todas las instituciones de la UE hacen hincapié en la importancia de implicar en mayor medida a los ciudadanos y maximizar la repercusión del programa marco. El Comité de las Regiones es muy explícito a la hora de alentar a que se adopte un enfoque nuevo y complementario basado en misiones. Tanto el CEEI como el Consejo en sus Conclusiones señalan la necesidad de un diálogo mejorado y constante con la sociedad, y piden que se estudie la posibilidad de un enfoque orientado hacia las misiones.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» retoma este análisis en varias de sus recomendaciones. Sugiere que se definan misiones de I+i con potencial transformador y que movilicen a un gran número de agentes e inversores para llevarlas a la práctica, entre otros, mediante la contratación pública de innovación (#5 Adoptar un enfoque orientado hacia las misiones y centrado en los resultados para hacer frente a los retos mundiales). El Grupo Lamy propone los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas como marco de referencia global para definir estas misiones. Aboga por que se haga partícipe al público de la definición de las misiones y por que haya más iniciativas científicas procedentes de los ciudadanos (#8 Movilizar e involucrar a los ciudadanos). Además, apuesta por un desarrollo más eficaz de la marca de la I+i de la UE, por ejemplo, ampliando la comunicación de los resultados y las repercusiones (#11 Comprender y comunicar mejor la repercusión). Con miras a impulsar la innovación, el informe Lamy recomienda que haya un compromiso total entre las políticas sectoriales y la formulación de políticas en materia de innovación. Otorga una gran importancia a la introducción de un programa guiado por la finalidad y la repercusión en lugar de por el instrumento, con un sistema de evaluación de propuestas optimizado y una mayor flexibilidad (#4 Diseñar el programa de I+i de la UE con el objetivo de lograr una mayor repercusión).

La Comisión, a través del programa definitivo de trabajo de Horizonte 2020, ya está integrando algunas de las enseñanzas extraídas desde el punto de vista de la repercusión y el acercamiento a los ciudadanos (por ejemplo, mediante declaraciones de impacto más claras y el refuerzo de la difusión y el aprovechamiento de los resultados de la investigación). El futuro programa debe concebirse desde el inicio tomando como base una lógica de intervención clara y una evaluación de propuestas diferenciada. La idea es partir de una previsión clara y, en la medida de lo posible, cuantificada de las repercusiones a largo plazo, los resultados a medio plazo y las realizaciones a corto plazo, todo ello en pro de las prioridades políticas de la UE, los ODS de las Naciones Unidas y la aplicación del Acuerdo de París.

Sobre la base de los resultados de la evaluación intermedia, y teniendo presentes el alcance y la finalidad de los programas de trabajo de Horizonte 2020 para 2018-2020, las misiones de I+i (científicas, tecnológicas, sociales, etc.) del próximo programa deben generar una repercusión mayor, llegar a un público más amplio y favorecer un enfoque sistémico. Han de abordar los objetivos políticos de la UE, inspirar al público (buscar la interacción con los ciudadanos en torno a los valores, hacer que se sientan parte del proceso y orgullosos de ser europeos), forjar vínculos entre disciplinas y sectores, e ir más allá de lo que en la actualidad es posible.

Intensificar las sinergias con otros programas de financiación y políticas de la UE

Ya se han creado sinergias entre Horizonte 2020 y otros programas de la UE, como los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE), el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), los instrumentos de relaciones exteriores, el Mecanismo «Conectar Europa» y la política agrícola común. Sin embargo, habría que reforzar estas sinergias y hacer que sean más eficientes y eficaces. En concreto, aprovechando las sinergias con los Fondos EIE y las estrategias de especialización inteligente, se podría hacer un mejor uso de las capacidades de I+i creadas a lo largo de la última década en las regiones de menor rendimiento empleándolas en beneficio de proyectos financiados por el programa marco y con miras a aumentar la participación en redes y actividades transnacionales de I+i.

En el Dictamen del Parlamento Europeo se concede gran importancia a las sinergias entre los programas de financiación de la UE, que se consideran fundamentales para mejorar la eficacia de las inversiones, y se destaca para tal fin el aprovechamiento de las estrategias de especialización inteligente. El Parlamento pide que se refuercen las sinergias entre el futuro programa marco y otros fondos específicos de la UE en apoyo de la I+i. En el Dictamen del CEEI se indica que, ya desde la fase de programación, deberían desarrollarse a nivel sistémico las sinergias entre los Fondos EIE y el programa marco. De manera similar, en las Conclusiones del Consejo se pide que haya sinergias, coherencia, compatibilidad y complementariedad.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» recomienda que los futuros programas de financiación se diseñen con lógicas de intervención complementarias, que se refuercen mutuamente y sean interoperables, a fin de fomentar la creación de capacidades en las regiones que se están poniendo al día en términos de innovación (#6 Racionalizar el panorama de financiación de la UE y lograr la sinergia con los Fondos Estructurales).

La Comisión capitalizará la experiencia adquirida con la aplicación conjunta de la actual generación de programas de financiación (por ejemplo, la introducción del Sello de Excelencia) y se centrará en mejorar las sinergias de los programas ya desde la fase de diseño para garantizar que el abanico de instrumentos y programas abarca la totalidad de la cadena de innovación. Para ello, se perseguirá una mayor armonización entre las prioridades, se dotará a los regímenes de cofinanciación de una mayor flexibilidad con miras a la puesta en común de recursos a escala de la UE, y se mejorará la compatibilidad de las normas (por ejemplo, debería ser posible aplicar automáticamente el Sello de Excelencia). Asimismo, el futuro programa seguirá prestando apoyo a la formulación de políticas.

Reforzar la cooperación internacional

La cooperación internacional en el ámbito de la I+i es indispensable para garantizar el acceso a talentos, conocimientos generales y especializados, e instalaciones y mercados de todo el mundo, hacer frente de manera eficaz a los retos mundiales y aplicar los compromisos mundiales. A pesar de que Horizonte 2020 tiene un amplio alcance internacional y se caracteriza por su apertura al mundo, la participación de terceros países ha disminuido en comparación con el 7PM, de modo que se hace necesario intensificar la cooperación internacional con miras al refuerzo constante de la excelencia y la competitividad de Europa en materia de I+i y a solucionar los retos sociales que se plantean a escala mundial.

El Parlamento Europeo pide que, tan pronto como sea posible y a través de medidas concretas, se refuerce la cooperación internacional en el ámbito de la I+i, especialmente con los interlocutores asociados y los países emergentes. Además, el Parlamento pone de relieve el valor de la diplomacia científica. Por su parte, en las Conclusiones del Consejo se reafirma la importancia de la reciprocidad.

El Grupo de Alto Nivel «Lamy» también incide en la importancia de este aspecto (#10 Hacer de la cooperación internacional en materia de I+i el sello de identidad de la I+i en la UE). Así, el Grupo recomienda que se sigan promoviendo las actividades de cooperación internacional y se prosiga la apertura del programa en pos de la asociación con los mejores y la participación de todos, sobre la base de una cofinanciación recíproca en los países asociados.

La Comisión refrenda la importancia de reforzar la cooperación internacional en el ámbito de la I+i, y eso precisamente es lo que persigue el programa definitivo de trabajo de Horizonte 2020. Así pues, se deben contemplar criterios y normas para la asociación con terceros países sobre la base de la excelencia en I+i. En este sentido, en la evaluación de impacto para el futuro programa se pueden examinar diversas formas de estimular la cooperación internacional con el objetivo de garantizar que los investigadores de la UE trabajan con los mejores y más idóneos socios del ámbito de la I+i de todo el mundo.

Reforzar la apertura

Hay que aprovechar los grandes progresos realizados en cuanto al acceso libre a las publicaciones y los datos científicos generados por Horizonte 2020 para el conjunto de la comunidad científica y el público. No obstante, hasta el momento menos del 70 % de las publicaciones producidas en el marco de Horizonte 2020 está disponible a través de un acceso abierto, y no hay señales claras de que la situación vaya a mejorar.

El Dictamen del Parlamento Europeo se muestra favorable al principio general de «acceso abierto», y el CEEI considera la política de «acceso abierto al 100 %» de Horizonte 2020 una medida clara a favor de la circulación de conocimientos. Cabe destacar que en las Conclusiones del Consejo sobre la transición hacia un sistema de ciencia abierta se ofrecen unas orientaciones valiosas de cara al futuro, y en las Conclusiones del Consejo sobre la evaluación intermedia de Horizonte 2020 se destaca el papel que desempeña la ciencia abierta en el fomento de la incidencia y de la transparencia.

A lo largo del informe del Grupo de Alto Nivel «Lamy» se menciona el fomento de la ciencia abierta (y el acceso abierto en concreto) en cuanto que un principio rector clave que se debería recompensar (#3 Educar con la vista puesta en el futuro e invertir en quienes harán posible el cambio).

La Comisión seguirá desarrollando sus políticas en apoyo del programa de ciencia abierta. Tomando como base la experiencia acumulada con la ejecución de Horizonte 2020, todas las publicaciones deberían ser de acceso libre y todos los datos deberían ser fáciles de encontrar, accesibles, interoperables y reutilizables (principios «FAIR»). La Comisión estudiará las vías para lograr que el próximo programa marco aproveche plenamente la ciencia abierta como un medio para reforzar la excelencia científica, beneficiarse de la participación ciudadana, mejorar la reproducibilidad de los resultados y favorecer la reutilización de los datos derivados de la investigación.

Racionalizar el panorama de financiación

Un ámbito clave para la introducción de mejoras es la racionalización del panorama de financiación de Horizonte 2020. Esto atañe, en concreto, al panorama relativo a los instrumentos e iniciativas de asociación. Las partes interesadas señalan que los múltiples instrumentos e iniciativas existentes, con la complejidad que ello conlleva, son difíciles de entender, y que esta situación puede provocar solapamientos. La reforma del actual panorama asociativo debería permitir que se aproveche todo su potencial en aras de la consecución de unos objetivos políticos ambiciosos.

En la evaluación del EIT se identifica la necesidad de desarrollar más sinergias con otras iniciativas de la UE desde la propia fase de programación. En el caso del EIT y las CCI, hay margen para racionalizar las metas pertinentes que se espera que alcancen y transformarlas en objetivos claros y cuantificables. Asimismo, se requiere definir mejor la función de las CCI en el panorama de la I+i de la UE. En la evaluación del artículo 185 se indica que el panorama de la cooperación público-pública de la UE (A2P) está saturado y cuenta con demasiadas iniciativas similares que funcionan sin que haya la suficiente coherencia entre las propias A2P, así como entre las A2P y Horizonte 2020. En la evaluación del artículo 187 se señala la necesidad de buscar una mayor sintonía entre las actividades relacionadas con las asociaciones público-privadas (APP) y las políticas de la UE, nacionales y regionales, y se pide que se revisen los indicadores clave de rendimiento. Con respecto a las APP contractuales, en su examen se han detectado ciertos retos en relación con la coherencia entre tales asociaciones y la necesidad de crear sinergias con iniciativas como las CCI.

El CEEI considera que es especialmente urgente racionalizar los regímenes de financiación, y opina que las A2P son fundamentales para mejorar la coordinación de la I+i nacional y de la UE. De manera similar, en las Conclusiones del Consejo de Competitividad se hace hincapié en que el ecosistema actual de la I+i se ha vuelto excesivamente complejo y en que las iniciativas de asociación deberían contar con una estrategia para salir de la financiación del programa marco. El Parlamento Europeo aboga por la simplificación del panorama de financiación de la UE.

También el Grupo de Alto Nivel «Lamy» da prioridad a la racionalización (#6 Racionalizar el panorama de financiación de la UE), dentro y fuera del programa marco. Considera que se corre el riesgo de que el amplio abanico de regímenes de financiación existentes en materia de I+i acabe empañando la excelencia al favorecer la «competencia entre los iniciados». Recomienda que se elimine un tercio de los regímenes de financiación, instrumentos y acrónimos en relación con la I+i. Más concretamente, en el caso de las asociaciones, el Grupo recomienda que se limite la cofinanciación de la UE a las asociaciones que cumplan claramente las misiones de la UE, con un mecanismo de cofinanciación simplificado y flexible (#9 Mejorar la armonización entre la inversión nacional y la inversión de la UE en I+i). Por último, el Grupo recomienda que las CCI se desplieguen de manera más coherente para abordar los retos mundiales, mediante su incorporación directa al programa de I+i de la UE para el período posterior a 2020 (#3 Educar con la vista puesta en el futuro e invertir en quienes harán posible el cambio).

La Comisión acoge con agrado estas apreciaciones. A corto plazo, tratará de mejorar el rendimiento en el ciclo de vida actual a través de los planes y programas anuales de trabajo, en sintonía con las recomendaciones formuladas en las distintas evaluaciones. A largo plazo, estudiará el modo de racionalizar los diferentes instrumentos y regímenes de financiación de la UE para la I+i en pro de los beneficiarios, sin por ello socavar la consecución de sus objetivos políticos. La existencia en el futuro de un CEI podría constituir una oportunidad para simplificar los regímenes de apoyo a la innovación. Las posibles misiones de I+i se podrían utilizar para estructurar las CCI de manera que haya unos objetivos más claros, se mejore el aspecto de la comunicación y se genere una mayor repercusión.

Asimismo, la Comisión se propone, en la evaluación de impacto del futuro programa, analizar la manera de racionalizar las asociaciones (incluidas las CCI y las iniciativas emblemáticas en el ámbito de las tecnologías futuras y emergentes), mejorar su apertura y transparencia, y vincularlas a las futuras misiones y prioridades estratégicas de la UE en materia de I+i. Como parte de un proceso estratégico, la Comisión tendrá en cuenta, por ejemplo, la adicionalidad de las capacidades, la pertinencia para las prioridades políticas acordadas entre la UE, los Estados miembros, la industria y otras partes interesadas, la flexibilidad, la integración de estrategias de salida desde el momento inicial, y la generación de una repercusión que no pueda lograrse únicamente a través del programa marco.

LABORES DEL TABACO

Conclusiones

En este informe, la Comisión ha explicado los motivos por los que no se presentará ninguna propuesta para revisar o modificar la Directiva 2011/64/UE en 2017. Los motivos principales son la falta de datos necesarios para justificar una propuesta de imposición armonizada de los cigarrillos electrónicos y el hecho de que algunas cuestiones señaladas en la evaluación de 2014 se hayan resuelto a nivel nacional o se hayan zanjado. La cuestión de si es necesario proponer una categoría explícita armonizada para los cigarrillos electrónicos y los productos del tabaco que se calientan pero no se queman se reconsiderará en el contexto de la nueva evaluación REFIT y el informe sobre la Directiva previsto para 2019.

La evaluación REFIT cubrirá las cuestiones pendientes sobre las que el estudio externo no pudo llegar a una conclusión en relación con la inclusión de los cigarrillos electrónicos y los productos del tabaco que se calientan pero no se queman. Se espera que en el futuro haya más información disponible debido a, entre otras cosas, la obligación de notificación en virtud del artículo 20 de la Directiva sobre los productos del tabaco. Por consiguiente, la Comisión continuará haciendo un seguimiento de las novedades relacionadas con los cigarrillos electrónicos y los productos del tabaco que se calientan pero no se queman.

Por último, la Comisión considera que también debería realizarse una revisión de los tipos mínimos aplicables en el marco de la Directiva en paralelo con la evaluación REFIT. Con arreglo al artículo 19, apartado 1, de la Directiva 2011/64/UE, la Comisión debe presentar cada cuatro años un informe relativo a los tipos impositivos y a la estructura de los impuestos especiales establecidos en dicha Directiva. El último informe se presentó en 2015 y el siguiente informe se presentará en 2019. En la última evaluación, finalizada en 2014, los tipos mínimos no se examinaron porque algunos de los períodos transitorios aún no habían finalizado y no todos los aumentos habían entrado en vigor. Actualmente casi todos los Estados miembros, excepto Bulgaria, Hungría y Rumanía, han alcanzado los tipos mínimos globales. Para 2019, año en el que deberá presentarse el siguiente informe y realizarse la posible revisión, habrán pasado casi 10 años desde que se aprobaran los tipos mínimos actuales y sin haberse aplicado ninguna corrección relativa a los efectos de la inflación. En el anexo a las Conclusiones del Consejo de 8 de marzo de 2016, cinco Estados miembros respaldaron la conclusión de que sería necesario empezar a trabajar en una futura revisión de los tipos mínimos sin demora. Además, considerando que los productos del tabaco perjudican gravemente la salud, debería tenerse en cuenta que el artículo 168 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea exige un elevado nivel de protección de la salud pública y que la UE es parte en el Convenio Marco para el control del tabaco (CMCT). Por estos motivos, la Comisión cree que la necesidad de aumentar los tipos mínimos debería examinarse en paralelo con la evaluación REFIT. Por lo tanto, la Comisión iniciará la evaluación de los tipos mínimos en 2018.

JASPERS

La iniciativa Jaspers es gestionada conjuntamente por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la Comisión Europea (a través del presupuesto de la UE) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Los tres socios votan unánimemente para tomar decisiones estratégicas sobre la dirección y la supervisión de la iniciativa.

El coste real de Jaspers, desde que comenzó a funcionar en 2006 hasta finales de 2016, ascendió a unos 284 millones de euros. Alrededor del 79% fue financiado por el presupuesto de la UE y el resto fue aportado por las demás partes interesadas en forma de personal asignado a Jaspers. Entre 2006 y diciembre de 2016, la Comisión aprobó 963 grandes proyectos correspondientes al período 2007-2013. De ellos, alrededor del 53 % fueron apoyados por Jaspers. El importe total invertido en estos proyectos asistidos por Jaspers ascendió aproximadamente a 77 600 millones de euros y la contribución de la UE, a 46 200 millones de euros.

Jaspers es gestionado por un departamento específico del BEI en Luxemburgo. Cuenta con una plantilla de 124 personas, centros regionales en Varsovia, Viena y Bucarest y una oficina en Bruselas.

En Croacia y Polonia, el Tribunal de Cuentas Europeo trabajó en colaboración con sus entidades fiscalizadores superiores (EFS), que estaban auditando el impacto de Jaspers a escala nacional al mismo tiempo. El TCE prevé publicar un informe común separado con ambas EFS en febrero de 2018.

Conclusiones

En 2006, la Comisión Europea emprendió, junto con el Banco Europeo de Inversiones, una nueva iniciativa denominada «Asistencia conjunta a los proyectos en las regiones europeas» (Jaspers), cuyo objetivo era ofrecer asesoramiento gratuito e independiente para ayudar a los Estados miembros que se unieron a la UE en 2014 a preparar «grandes proyectos» de alta calidad. El Tribunal constató deficiencias en la definición de los objetivos principales y las funciones y responsabilidades de Jaspers, lo que ponía en riesgo la rendición de cuentas. Se observaron insuficiencias significativas en la configuración de la nueva función de revisión de calidad independiente, que suponía un elevado riesgo de falta de imparcialidad. Aunque Jaspers contribuyó a una aprobación más rápida de los proyectos y a una mayor calidad de la documentación de estos, en general no pudo influir en la absorción de fondos de la UE. Su impacto en la capacidad administrativa de los Estados miembros no se tradujo en un mayor grado de independencia con respecto a su asistencia. Las insuficiencias observadas, combinadas con deficiencias significativas en la planificación, el seguimiento y la evaluación de las actividades de Jaspers, ponen en riesgo el éxito del funcionamiento de la iniciativa, especialmente en términos de eficiencia y eficacia.

NUESTRA SELECCIÓN (DOUE)

DEL 9 AL 15 DE ENERO DE 2018

JURISPRUDENCIA TJUE

CIUDADANÍA DE LA UNIÓN

Según el Abogado General Wathelet, el concepto de «cónyuge» incluye, en relación con la libertad de residencia de los ciudadanos de la Unión y de los miembros de su familia, a los cónyuges del mismo sexo. Aunque los Estados miembros tienen libertad para autorizar o no el matrimonio entre personas del mismo sexo, no pueden obstaculizar la libertad de residencia de un ciudadano de la Unión denegando la concesión a su cónyuge, del mismo sexo, nacional de un Estado no miembro de la Unión, un derecho de residencia permanente en su territorio (Conclusiones del Abogado general en el asunto C-673/16, Coman y otros).

RELACIONES EXTERIORES

Según el Abogado General Wathelet, el Acuerdo de pesca celebrado entre la UE y Marruecos no es válido por aplicarse al Sáhara Occidental y a las aguas adyacentes. Al celebrar dicho Acuerdo, la Unión incumplió su obligación de respetar el derecho del pueblo del Sáhara Occidental a la libre determinación y su obligación de no reconocer una situación ilegal resultante de la vulneración de dicho derecho, además de no instaurar las garantías necesarias para garantizar que la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental redunde en beneficio del pueblo de dicho territorio (Conclusiones del Abogado general en el asunto C-266/16, Western Sahara Campaign).

LECTURA

The Europeanisation of planning Law
The European-land use-silent revolution
Marta Lora-Tamayo Vallvé

Editorial: Aranzadi
ISBN: 9788491774983
Nº Pág.: 187
Fecha de la edición: 2017
Encuadernación: Rústica

The European integration; has turned into a new territorial model? Non European observators have sometimes a more european vision of our common spaces, cities and their regulations.

The big question that this book tries to solve is: Are there any legal basis for this so called European city, for this European urbanism, for a Europeanisation of the territory?

EU law doesn’t recognize planning law as direct jurisdiction in the Treaties. But since its origins it has been approximating to the direct scope of planning law through the intervention in related issues.

The “atractiva vis” of EU law has broken through planning law with the intervention in sectors as seemingly untouchable from the national perspective as the regulation of development systems (towards contract regulation). Even the apparent hard core of development rights definition has left aside from the EU “ longa manu”. The EU service and contracts Directive gives a narrow interpretation of what development works are.

This book pretends to highlight the main elements that give planning law a certain homogeneity from EU regulation such as environmental law, cohesion policy and its territorial effects, contracts and services related to planning law and the environmental scope of urban sustainability all of them supports the principles of the European Urban Agenda, which tends to give orientations to EU countries in the implementation of compact, sustainable and safe cities.